sábado, 13 de septiembre de 2008

Arturo Pérez-Reverte - Yo soy de Cartagena. ¿Y qué?


Porque vamos a ver. Si de lo que se trata es de marcar paquete, diré que yo, por ejemplo, soy de Cartagena: una ciudad que tiene tres mil años de historia y que podría abastecer de solera a media Europa. Fue capital de la España cartaginesa, y capital de cada una de las cinco provincias romanas de Hispania. Mis antepasados eran griegos, fenicios y cartagineses; y cuando de jovencito me zambullía en el mar, sacaba ánforas que llevaban veinte siglos allá abajo, enfrente de mi casa. En cuanto a raza también soy distinto, porque mi RH positivo es mediterráneo, antiguo y sabio. Y puestos a eso, me siento más a gusto en un cafetín moruno de Tánger o bebiéndome un vaso de vino con aceitunas bajo una parra griega, que en la Gran Vía de Madrid, El Sardinero, Las Ramblas o la plaza mayor de Trujillo.

En cuanto a peripecias históricas, pues bueno. Mientras los comerciantes, los campesinos y la gente de la iglesia y de la paz se iban al interior - a
Murcia- para esquivar las incursiones de los piratas berberiscos, mis architatarabuelos se quedaron en la costa a pelear. Y cuando la primera república, el Cantón de Cartagena se autodeterminó por las bravas, acuñó su propia moneda, poseyó su escuadra, y al aparecer las tropas centralistas no se desbandó como una manda de conejos, sino que resistió seis meses a cañonazo limpio. Y en lo que se refiere a lengua propia, cierto es que no hay una nacional cartagenera; pero los críos, antes de tener uso de razón, saben leer en las piedras inscripciones en latín.Y mucho podríamos discutir sobre si decir: "deme sinco sentímetros de sinta de senefa asul" o blasfemar con la barroca riqueza léxica del habla cartagenera no es un hecho diferencial lingüístico de cojones..

En cuanto a agravios, para qué les voy a contar. Hoy, Cartagena es una ciudad industrialmente desmantelada, deshecha por el paro, con menos
alternativas que un bocadillo de mortadela en Ruanda. A los cartageneros no es que los hayan puteado histórica y sistemáticamente el gobierno central, las monarquías austriaca y borbónica, la dictadura franquista o los cien años de acrisolada honradez. A los cartageneros nos han hecho la puñeta la administración fenicia, la griega, la de Roma, la bizantina, los suevos, los vándalos, los alanos, los visigodos, el califato de Bagdad, el de Córdoba, el Cid Campeador, los reyes de Castilla, los de Aragón, Napoleón Bonaparte, el general Martínez Campos, la primera y la segunda repúblicas, y todo el que pasó por allí. Mis antepasados pagaron impuestos, palmaron en la Invencible, Trafalgar, Santiago de Cuba, Filipinas, Annual. Y a cambio, como el resto de los españoles, recibieron hostias hasta en el cielo de la boca. Cierto es que fueron cómplices y actores en empresas imperiales de la España centralista castellana. Pero cuando vas y abres los libros de historia, compruebas que en cualquier batalla de Flandes, en cualquier episodio colonial de América, en cualquier aventura española en Nápoles, Sicilia, norte de África o Constantinopla, los apellidos de los capitanes, soldados, marinos, comerciantes y frailes eran también, y no pocos, vascos, catalanes, gallegos, navarros, mallorquines y etcétera. En esta galera hemos remado todos, y a todos nos han dado infinitas veces por detrás y por delante. Aquí no hay víctimas de primera y de segunda clase, y sólo a los muy canallas o a los muy imbéciles se les ocurre trazar líneas divisorias con tan irresponsable arrogancia. ¿Diferentes? Claro que sí. No sólo van a serlo tres o cuatro chantajistas bocazas. Aquí todos tenemos motivos para
piarlas, y cuando llueve se moja todo cristo. Así que, para diferencia, la mía y la de la madre que me parió. A ver qué se ha creído esa panda de
gilipollas.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Nosotros los cartagineses (Manuel Zapata)


Ahora que se pretende reformar el Estatuto de Autonomía, no vendría mal empezar por la punta, por el principio, y cambiar la desafortunada denominación de nuestra Comunidad, dentro de un estatuto que podríamos calificar con el término autóctono de borde. Y me explico:
Según los diccionarios murcianos al uso, la palabra borde tiene dos acepciones: una, bastardo, espurio, que degenera de su origen o naturaleza; y otra, perverso, de mala índole. Al Estatuto de Autonomía para la Región de Murcia, aprobado por ley orgánica 4/1982, de 9 de junio, creo que se le pueden aplicar perfectamente en toda su extensión las acepciones arriba referidas y definidas. El Estatuto empieza su enunciado de esta forma: «La Región de Murcia, entidad histórica perfectamente definida dentro de España...». Expresión que te deja perplejo, porque ¿de dónde sale el engendro de que la «Región de Murcia» haya sido con anterioridad entidad histórica alguna, o de alguna otra naturaleza?
En su segunda acepción el Estatuto rezuma rabioso centralismo, y es muy ofensivo para todo aquello que genéricamente no pertenezca a Murcia. Un baldón para el resto de entidades que conforman el marco de la Comunidad con su pasado glorioso y espléndido; entidades históricas que quedan aplastadas y suplantadas bajo el peso y la denominación de Murcia. Un desafuero increíble. Es de una lógica aplastante que las poblaciones y sus demarcaciones deben quedar perfectamente diferenciadas. Murcia es la ciudad de Murcia y su entorno, pero de ningún modo es, por citar un ejemplo, Cartagena, Lorca, Yecla... No hay razón alguna ni divina ni humana para suplantarlas. Es evidente y de justicia que hay que buscar una denominación común que las aglutine a todas, sin que bajo alguna circunstancia ninguna de ellas pierda su individualidad y personalidad.
Veamos como resolvieron este problema dos comunidades autónomas que accedieron también en su día como comunidades uniprovinciales: Santander y La Rioja. Santander se constituyó en 1981 en Comunidad Autónoma bajo la denominación de Cantabria, en referencia a unos antiguos moradores, denominados cántabros, que se extendían por Santander y el País Vasco, y que opusieron una tenaz resistencia a la conquista romana. Por su parte, Logroño, accedió a Comunidad Autónoma con el nombre de La Rioja, y debe su denominación a la comarca del río Ebro La Rioja que se extiende por Logroño y Álava.

«Habría más autonomía y competitividad»


Los lectores opinan en la red:
Para mí es una vergüenza que mi alcaldesa, la alcaldesa-diputada electa por Cartagena, provincia de Murcia, diga que la provincialidad reivindicada por Cartagena desde hace 175 años es un debate de toda la Región. Ahora sí que ha terminado de definirme su estrategia política. Por mi parte, puede dimitir como alcaldesa de Cartagena. Le pediría que lo haga cuanto antes. G. VIDAL

El acto del jueves puso de manifiesto las indiscutibles ventajas que la creación de una segunda provincia tendría para la Región de Murcia. No se trata de avivar viejas e insulsas rencillas entre las dos grandes ciudades de la Región, por todos conocidas. Se trata de que todos asumamos que estamos ante un contexto nacional con una realidad socioeconómica muy diferente a la que teníamos hace veinticinco años. Y esta nueva realidad exige que los murcianos nos unamos y ganemos en competitividad y autonomía con respecto a nuestras comunidades limítrofes, que sí son y han sido quienes decidieron el pasado. Si seguimos divididos, decidirán también el futuro de nuestra Región. MANUEL CEBRIÁN Increíble que la alcaldesa no esté con sus ciudadanos un día tan importante. Olé por Medina Precioso. Se nota que es un independiente en las filas del PP. Por fin se nota que Cartagena vuelve al espíritu de abril de 1978. Cartagena provincia, por derecho y por historia. A mi modesto entender, lo que debe hacer la alcaldesa es dimitir y dedicarse a defender las ideas de su partido en el Congreso de los Diputados. Las ideas de los ciudadanos de Cartagena no las defiende. DANIEL R.

El Ministro de Justicia tacha de «regresivo» pedir la provincialidad para Cartagena


El Ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, desmereció las aspiraciones de los cartageneros que defienden la creación de una nueva provincia, entre ellos el presidente de la patronal cartagenera, la dirección comarcal de UGT e incluso algunos sectores del PSOE cartagenero.

En una rueda de prensa que ofreció en Murcia con motivo de sendas reuniones de Fernández Bermejo en la sede de UGT con representantes de asociaciones de mujeres y de ONG, el ministro calificó «regresivo» hablar de la creación de nuevas provincias, cuando la tendencia internacional es la contraria, es decir, hacia organizaciones supranacionales.

El candidato socialista considera que las propuestas de nuevas provincias, como el caso de Cartagena, son «residuos», sobre todo «como expresión de un intento de un mayor autogobierno, que se puede perfectamente encontrar en el marco constitucional». Agregó que «lo que importa es la funcionalidad» y que el «modelo autonómico ha superado el concepto de provincia».

miércoles, 10 de septiembre de 2008

UGT considera que los partidos deberían “poner sobre la mesa” la biprovincialidad


El secretario general de UGT, Antonio López Baños, manifestó ayer, tras conocer el informe de Movimiento Ciudadano acerca de la viabilidad de la Provincia de Cartagena, que los grandes partidos –en referencia a Partido Popular y PSOE– “deberían poner las cifras sobre la mesa y ver tanto su viabilidad como la cuestión de la descentralización”.
La Ejecutiva Regional de UGT, con López Baños a la cabeza, se reunión ayer por espacio de hora y media con el portavoz municipal de Movimiento Ciudadano, Luis Carlos García Conesa. Al término de la cita, y una vez expuesto los informes económico y jurídico, dirigidos por Vicente Lozano y Francisco García Costa, respectivamente, López Baños señaló que había coincidido en varios “aspectos importantes” con los representantes de Movimiento Ciudadano.
El portavoz de Movimiento Ciudadano recordó que se trata de “una propuesta política”, como apuntó el propio López Baños, que apuesta por una mayor descentralización para cada una de las comarcas de la Región. García Conesa insistió en que “sería muy positivo” tener un mayor número de provincias porque “tendríamos, además, una mayor representación política” en Madrid.

martes, 9 de septiembre de 2008

«El nuevo Estatuto es una oportunidad única para la lograr la provincialidad»


Diego Illán Barceló (Algezares, 1946) lleva más de un año luchando por lo que él llama la «biprovincialidad o multiprovincialidad». Dice que con una más, la Región tendría más presencia en el Senado y en el Congreso de los Diputados, ya que pasaría de nueve a doce representantes, y así «tendríamos mucho mayor peso político». El presidente de la Confederación de Organizaciones Empresariales de Cartagena y Comarca (COEC), se siente muy respaldado por el mundo empresarial cuando hace este tipo de proposiciones en Murcia.
- ¿Goza de buena salud la empresa cartagenera?
- Creo que dentro de todo el entramado empresarial regional, Cartagena es la que goza de mejor salud. Es la ciudad que más aporte económico hace ahora mismo a la Comunidad.
- ¿Se ha sentido alguna vez decepcionado porque los sectores claves del mundo empresarial no han sabido recoger el guante de sus propuestas por la provincia?
- Los empresarios de Cartagena respaldaron unánimemente la propuesta de división de la Región en más provincias. Nosotros llevamos a la junta directiva de la COEC la proposición que le hicimos al presidente de la Comunidad y lo apoyaron desde el primer momento.
- ¿En qué estado se encuentra esa propuesta?
- Esto ya sobrepasa los límites empresariales. Ya es una cuestión de ámbito político. Ahora se estudia la reforma del Estatuto de Autonomía, y ese es el foro donde se debe de debatir, y yo creo que se va plantear. Porque antes o después alguien se dará cuenta de que esto es necesario para el desarrollo de esta Región. El nuevo Estatuto de Autonomía es una oportunidad única que no debemos desaprovechar para lograr la provincialidad.
Ahora es el momento, después será muy tarde.

La provincia de Cartagena segregaría de la de Murcia siete municipios hasta dejarla en 38


CARTAGENA.- Dos mejor que una. Esa es la premisa básica con la que desde hace varios meses los integrantes de la Plataforma por la Biprovincialidad de la Región de Murcia están intentando convencer a autoridades políticas, representantes sociales y vecinos de toda la Comunidad de que con dos provincias, la Región de Murcia saldría ganando.

La petición se basa en que se cree la provincia de Cartagena, que englobaría a los municipios de Cartagena, Mazarrón, Torre Pacheco, La Unión, Los Alcázares, San Javier y San Pedro del Pinatar. De esta forma, la Región dejaría de ser uniprovincial con las desventajas que esta circunstancia ocasiona en cuestión de peso político, y tendría dos provincias, la de Murcia y Cartagena, con lo que se ganaría en número de diputados y senadores en el Congreso y el Senado, ya que el reparto se hace en función del número de provincias.
En concreto, de los nueve diputados con los que cuenta la circunscripción de Murcia se pasaría a disponer de once. El número de senadores se duplicaría de los cuatro actuales a los ocho a los que tendría derecho una comunidad biprovincial.
Este motivo de por sí bastante esclarecedor de las ventajas que se obtendrían si se creara la provincia de Cartagena da ejemplo de cómo esta Plataforma quiere convencer a los poderes políticos y a toda la sociedad murciana de las ventajas de esta opción.
Y es que aunque es obvio que la reivindicación se fundamenta en un sentimiento arraigado con fuerza en buena parte de los cartageneros, la Plataforma por la Biprovincialidad no quiere hacer valer su petición en estas cuestiones, sino en las ventajas de todo tipo que se obtendrían: políticas -las ya citadas de aumento de diputados y senadores-; económicas -una mejor gestión de los recursos por la creación de una diputación provincial-; identidad regional -dos provincias contribuirían a crear una mayor conciencia de existencia de una Región; o mayor representatividad en instituciones como el Consejo de la Juventud, precisamente en la Región con una de las mayores poblaciones jóvenes de España.
Fue el presidente de la COEC, Diego Illán, quien hace un año y medio despertó la petición para que se creara esta provincia del letargo en el que había entrado en los últimos años. El empresario planteó esta necesidad al presidente de la Comunidad, Ramón Luis Valcárcel, durante una visita que realizó a la COEC. La respuesta del mandatario autonómico, quien aseguró que estaba abierto al debate de cualquier idea que proviniese de un colectivo como los empresarios, ha hecho que muchos piensen que ahora sí que es el momento.

Cartagena, ¿la provincia 51?




Los empresarios arrastran al presidente Valcárcel (PP) y al PSOE hacia el debate sobre la 'secesión' en Murcia
"¿Yo murciano? No, soy de Cartagena". La respuesta de Luis, un cartagenero del barrio de Los Dolores, podría ser similar o parecida al sentir de la mayoría de los habitantes de Cartagena, una ciudad de 200.000 habitantes, en la que el debate histórico sobre la creación de una provincia ha vuelto a la actualidad, después de que el presidente de la patronal local, Diego Illán, reclamara la creación de este nuevo departamento, que compartiría comunidad autónoma con el resto de Murcia.
obtendría dos diputados y cuatro senadores más
Pero esta reclamación, que ha sido tomada en serio por los medios de comunicación regionales y muchos vecinos, y que de llevarse a cabo implicaría la creación de la 51ª provincia española, tiene en esta ocasión una connotación diferente, ya que se enmarca en pleno inicio de la discusión por el contenido del futuro Estatuto de autonomía.
Además, y según el empresariado de Cartagena, en esta ocasión no se trata de dividir sino de sumar más diputados y senadores al ser una provincia más. Por eso Illán, quien el pasado nueve de mayo propuso al presidente murciano, Ramón Luis Valcárcel (PP), que tomara en consideración la creación de la provincia de Cartagena, basó su propuesta en criterios "prácticos, como es el aumento del peso político de la Región de Murcia", ya que, con el cambio, " el conjunto resultante obtendría dos diputados más en el Congreso y cuatro senadores más".
Estaría compuesta según los cantonalistas por los municipios de Cartagena, Mazarrón, Fuente Álamo, Torre Pacheco, La Unión, Los Alcázares, San Javier y San Pedro del Pinatar, llegando hasta los 450.000 habitantes, en un territorio de unos 1.482,1 kilómetros cuadrados, 515 menos que los de la provincia vasca de Guipúzcoa. Este debate también ha coincidido con las propuestas de PP y PSOE, que a un año de elecciones, se han mostrado proclives a "un debate sereno" sobre el futuro de Cartagena, según el propio Valcárdel. Pero pese a lograr un consenso interno, casi llegando a la unanimidad, el presidente murciano no ha conseguido que los murcianos tengan un sentimiento de pertenencia a su comunidad, cuyos habitantes apenas reconocen su bandera o su himno como propios.
En una reciente encuesta de la Fundación Santamaría se reflejaba la realidad de que los murcianos son los españoles que menos apego tienen a su identidad regional, ya que el 95% se sentían primero españoles y luego murcianos.
"Esta situación se explica porque, desde 1833, Cartagena dejó de ser una provincia marítima para ser parte de Murcia, y desde entonces no tenemos una identidad clara, que ha llegado a confundir el nombre de toda una provincia, de más de 11.000 kilómetros cuadrados, con el de la capital. Nosotros mismos cuando decimos Murcia no sabemos si estamos hablando de la capital o de la comunidad"

¿Provincia de Cartagena?


El presidente de la Región de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, manifestó hoy su convencimiento de que el futuro Estatuto de Autonomía no contemplará una eventual secesión de Cartagena, pues a su juicio ese sentimiento cantonalista originario del siglo XIX ha ido perdiendo peso social con el paso de los años. Actualmente Cartagena forma parte de la comunidad autónoma de la Región de Murcia, y es sede de la Asamblea Regional.El presidente de la región murciana, Ramón Luís Valcárcel, que hoy intervino en el Foro ABC, en Madrid, tuvo que responder a un periodista sobre la posibilidad de que Cartagena se constituya en provincia y ello quede recogido en la reforma estatutaria. A ello contestó que, aunque "es verdad que tiene una aspiración, de cantón, menos cierto es que haya un sentimiento generalizado" al respecto. "¿Que se haga más intenso a partir de ahora?, es posible, pero lo más probable es que al final... el cartagenero sabe lo que tiene que hacer por Cartagena y desde 1995 en que Murcia se vuelca para que nada falte, es verdad que ese sentimiento se ha reducido", zanjó la cuestión.

La patronal de Cartagena quiere que Lorca sea la tercera provincia.


Los empresarios de Cartagena, por medio del presidente de la patronal COEC, Diego Illán, quieren una nueva Región en la que caben tres provincias (Murcia, Campo de Cartagena y el Guadalentín –Lorca y Águilas, que suman 119.000 habitantes–).
Tienen como modelo de multiprovincialidad al País Vasco, «que es más pequeño, pero con una población similar a la nuestra».
Así se lo pidieron el martes al presidente murciano, Ramón Luis Valcárcel, para que lo tome en cuenta en la reforma del Estatuto, en estudio por la Asamblea desde el 17 de octubre de 2005.
Su principal argumento es que contaríamos con 3 diputados extra por cada nueva provincia (ahora hay 9, pero probablemente Murcia perdería dos por población) y 4 nuevos senadores más por provincia (hay 6).
Los empresarios están elaborando un estudio de viabilidad económica, que presentarán en la Asamblea. Ya lo tienen hecho en el Movimiento Ciudadano de Cartagena (MC), que tiene dos informes de profesores de la UMU sobre que Cartagena sea comarca o provincia.
El Partido Cantonal y el MC llevan décadas pidiendo la provincialidad. En 1982 y 1990, los alcaldes Enrique Escudero y Antonio Vallejo pidieron al Rey la provincia.
Sus ocho municipios sumarían 347.976 habitantes (la Comunidad tiene 1.335.792). En 2010 se prevé que superen los 415.000. Además, seis de ellos (Mazarrón, Los Alcázares, Fuente Álamo, San Javier y Torre Pacheco) están entre los que más proporción de extranjeros tienen.

El PSOE no se opondrá a la creación de la provincia de Cartagena, si así se desprende de una petición, en ese sentido, de la ralentizada por Valcárcel


El único inconveniente todavía es que esta ciudad encuentre suficiente territorio en el entorno, dispuesto a constituir, junto al hoy municipio de Cartagena, una nueva provincia que integrase a los circundantes de la comarca del mar menor y Campo de Cartagena, más el de Mazarrón en el Bajo Guadalentín, e incluso Águilas llegado el caso. Es decir, toda la fachada litoral de esta tierra que, de paso, también podría cambiar de nombre, si hay nueva provincia, y pasar a denominarse Región Murciana para evitar más equívocos, y agravios a terceros con identidad e historia propias y singulares dentro de ella, caso de Cartagena, Caravaca, Cehegín, Jumilla, Yecla o Lorca. El Gobierno central tiene noticia de las aspiraciones cartageneras y ya ha propuesto a las autoridades locales, a través de su Delegación ante la Comunidad Autónoma, y concretamente a la alcaldesa de Cartagena, del PP, Pilar Barreiro, ir abriendo en la ciudad los mismos servicios que la Administración Periférica del Estado tiene en Murcia. Se estudia a un tiempo la idea de crear en Murcia capital una subdelegación del Gobierno, como ya existe en las regiones uniprovinciales de Madrid y Asturias, independientemente de si Cartagena logra, o no, su provincialidad en esta ocasión. La idea del Gobierno es acostumbrar a los vecinos de los municipios circundantes a que acudan a Cartagena a solucionar problemas por los que hoy acuden a Murcia y así crear cierta identidad previa para no forzar en exceso la creación de la provincia. Lo que se pretende, pues, haya o no provincia de Cartagena finalmente, es desdoblar la administración estatal dentro de la Región de Murcia. El proceso propuesto generosamente por el Estado para Cartagena no es incompatible funcionalmente con que la Comunidad Autónoma de Murcia desarrolle en paralelo otro proceso de comarcalización por descentralización, previo o en vez de, la creación de la provincia de Cartagena si obtiene, o no, en la Asamblea Regional los votos suficientes como para incluirla en la reforma del Estatuto de Autonomía y luego esa reforma es aprobada o no, por las Cortes Generales, incluyendo la consiguiente reforma de la Constitución para que acoja los virtuales cambios que una nueva provincia implicaría en la Carta Magna, aparte de la creación de dos nuevas diputaciones provinciales y una subdelegación del Gobierno en aquella ciudad. En cualquier caso, a partir de ahora, pase lo que pase, Madrid va a empezar a tratar a Cartagena con la importancia que, por población y economía, tiene, y la justicia que históricamente merece.

LAS VENTAJAS DE UNA REDISTRIBUCION PROVINCIAL EN LA COMUNIDAD AUTONOMA DE MURCIA


Sin entrar en las connotaciones históricas que por si solas avalarían la petición de provincialidad para Cartagena y son el elemento diferencial con respecto a otras posibles pretensiones de otras comarcas españolas, son muchas las ventajas que tendría una nueva provincia en la región, tanto económicas, como sociales y políticas:
1- La importancia de una nueva Diputación Provincial en cuanto a presupuestos que vendrían directamente del Estado: en torno a 100.000.000 de euros anuales.
2- Además significaría una descentralización real y efectiva de los servicios del Estado y de la Comunidad Autónoma en la Comarca de Cartagena.
3- En Cartagena se daría solución a un problema histórico de integración que se viene arrastrando desde hace siglos, restituyéndose la Provincia de Cartagena, única provincia marítima española suprimida en la remodelación provincial de Javier de Burgos en 1833. Se salvaguardaría la identidad de Cartagena en la Comunidad Autónoma, e implicaría una mayor unidad y concienciación regional, superándose rivalidades y enfrentamientos.
4- La Comunidad Autónoma contaría con un mayor peso político y social, en el conjunto del Estado, incrementaría en cuatro el número de Senadores y en dos el de Diputados.

Los instrumentos del centralismo murciano.




Una doctrina empieza a adoctrinar cuando cae en el proselitismo. Cuando se coacta el libre albedrío y la libertad del pensamiento. Cuando se atrae la militancia con subvenciones o con donativos. Cuando los prosélitos son atraídos con falsas promesas o a cambio de prebendas.
Subvenciones o donativos:
-Comercio:
Hay que dar un “Sí” a Murcia para que te den una ayuda en la compra de un ordenador.
-Deporte:
Hay que colocar este sello publicitario de la ciudad de Murcia (*) en las camisetas de nuestros equipos deportivos a cambio de la subvención del gobierno murciano.(*)Omitir las palabras Región de, supone la identificación de este eslogan con la ciudad de Murcia.
-Cultura:
Nuestro milenario acervo cultural siempre sobrenombrado con MURCIA y omitiendo cualquier referencia a Cartagena
Fiestas:
Nuestras fiestas y tradiciones omitiendo cualquier referencia a Cartagena y destacando en super tamaño MURCIA
A fuerza de repetir mentira se hace verdad, o al menos así lo creen. La palabra Murcia invade cualquier contexto de la Región:
Con rigor histórico, nuestra comunidad autónoma no puede llamarse Murcia. Si a ello, le sumamos que el rigor histórico es requisito obligado por la Constitución, tendríamos que juzgar la legalidad de dicho nombre. No obstante, todas estas consideraciones concatenan polémicas, discusiones y perspectivas que derivan en un empalagoso sumatorio, tantas veces abordado, y hasta la fecha sin solución.
Sin rigor histórico no hay más remedio que inventar. Trasladándonos a la España de los 80, a remolque de verdaderas comunidades históricas, la Provincia de Murcia se constituyó en comunidad autónoma aprovechando el café para todos que fue la España de las Autonomías, hasta aquí, todo perfecto si exceptuamos, que en la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia reside, no por voluntad propia, Cartagena. El invento empieza a sonar a chapuza, todo lo que pueda representar el nombre de Murcia es 20 siglos más joven que lo que representa Cartagena, sólo pronunciar el origen púnico de las silabas de Cartagena deslegitima la denominación de Murcia como mejor nombre histórico.

Los partidos nacionales se posicionan ante la viabilidad de la provincia de Cartagena



Artículo de Prensa, en el que opinan sobre la biprovincialidad Andrés Ayala, del Partido Popular; Sara García, del PSOE; y V.Rodríguez, de Izquierda Unida.
ANDRES AYALA. Partido Popular
Quizás hubiera sido más adecuado haberse preguntado por la biprovincialidad de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, antes que por Cartagena provincia, porque está claro que se trata de comentar, no la creación de una provincia, sino de dos, o incluso más, que cambien la configuración de nuestra comunidad. Verdaderamente la historia de la comarca de Cartagena se pierde en el milenio tercero antes de Cristo, con muestras encontradas en el Mar Menor o en Portman.
Desde el PP hemos propiciado que se avance y se profundice y se estudie cualquier posibilidad que solidifique el movimiento de sentimiento territorial de cualquier parte de la Región de Murcia y al efecto se han realizado comparecencias y estudios en la Asamblea Regional.Una provincia, por definición constitucional del Art. 141, es una entidad local con personalidad jurídica propia determinada por la agrupación de municipios y división territorial para el cumplimiento de las actividades del Estado. Por eso, desde el PP no nos oponemos a que se formule un proyecto común de desarrollo futuro.
SARA GARCIA. Partido Socialista
Cartagena quiere emanciparse, no porque quiera desligarse de la Región sino porque reclama más identidad y autonomía, lo cual no implica dejar de pertenecer a la Región de Murcia.La Región de Murcia ha crecido mucho, estas elecciones tenemos un diputado más. Cartagena también, sólo el municipio tiene más población que muchas capitales de provincia.Cartagena ha sido, es y será una importantísima ciudad en el Mediterráneo con 3.000 años de historia. Los cartageneros reclaman un mayor reconocimiento para que su ciudad se sienta integrada y reconocida de verdad en la Región. La provincia sería una forma de alcanzar esa reconciliación.Para ello, se necesitan razones objetivas y se han encontrado. La provincia de Cartagena no restaría nada a la Región, al contrario, sumaría: su peso político crecería en el Congreso y en el Senado y la Administración General del Estado tendría una mayor presencia y más recursos económicos.
V. RODRIGUEZ. Izquierda Unida
Desde IU consideramos a las provincias como entes administrativos y políticos reflejo de un modelo centralista, hoy superado por la creación de las comunidades autónomas previstas en la Constitución Española. En la reforma de la Constitución pretendemos incluir la supresión de todas las provincias de España.
Ahora bien, nos queda por gestionar el “mientras tanto”. Es una obviedad que nuestra región no ha sabido resolver el protagonismo que Cartagena y otras comarcas de nuestra comunidad autónoma deben tener en un marco descentralizado. Hasta ahora distintas iniciativas promovidas por plataformas o grupos políticos locales han presentado la demanda para la creación de una segunda provincia en la Región. Cartagena tiene derecho a decidir qué quiere ser y, para ello, la mejor opción es la que IU propondrá.

Mármol propondrá en el congreso del PSOE crear más municipios y la biprovincialidad


Cree que con la Reforma del Estatuto Autonómico es el «momento político perfecto para plantearlo»Antonio López - LA VERDAD. Javier Mármol, presentó ayer en la sede de su partido en Cartagena su programa, del que resalto dos puntos: la creación de más Ayuntamientos y la inclusión de la pluriprovincialidad en la reforma del Estatuto de Autonomía de la Región de Murcia.
Javier Mármol explicó que planteará en el Congreso Ordinario Regional la creación de ayuntamientos en pueblos como El Algar, El Palmar, Beniaján, Cabezo de Torres y El Raal, «ya que tienen entidad suficiente como para organizarse solos y ver satisfechas su legítimas reivindicaciones de constituirse como municipios».
Además, aseguró que pondrá encima de la mesa «una demanda social de Cartagena e histórica para la Región», como es la biprovincialidad. A su juicio, «es el momento político perfecto, dada la inminente y necesaria Reforma del Estatuto de Autonomía» y añadió que «como sociedad lo tenemos que defender».
Mismo peso político
Señaló que durante el congreso, los socialistas tienen que aprobar esta enmienda, ya que como «no podemos consentir que el Partido Popular se limite símplemente a ratificarlo, sin tener en cuenta la provincialidad de Cartagena». El nuevo Estatuto de Autonomía «debe contemplar esta posibilidad, para así poder intentar tener el mismo peso que otras comunidades a la hora de diseñar la política nacional», dijo.
Añadió que se comprometerá, si sale elegido, a proponerlo, llegado el momento de la reforma estatutaria, e incluso a llevar a cabo una Conferencia Política sobre vertebración territorial de la Región de Murcia.

Cartagena se pide ser provincia




20 Minutos - JUANMA L. G. G.. Lo han pedido los partidarios de la biprovincialidad.Quieren que se contemple en el nuevo Estatuto de Autonomía.Hay otras propuestas como traer más competencias. Los partidarios de la biprovincialidad de la Región quieren que el nuevo Estatuto de Autonomía contemple la provincia de Cartagena.«Esto es positivo». Así opina José Antonio Luque, presidente de la Plataforma por la Biprovincialidad de Murcia, que explicó a este diario que, «este cambio le daría más fuerza política a la Región, ya que pasaríamos de 10 diputados y cuatro senadores en Madrid a 12 diputados y ocho senadores. Además, existen estudios de económicos que avalan su viabilidad.
El PSOE espera tenerlo terminado en un año. El PP dice que en tres«Esperamos que el próximo mes de septiembre empecemos a realizar un borrador del futuro Estatuto de Autonomía, para poder realizar a el debate del nuevo lo antes posible», dijo la diputada socialista Teresa Rosique, vicepresidenta de la Mesa de la Comisión encargada de recibir las propuestas de la reforma.
No es la primera vez que se intenta realizar la reforma del Estatuto de Autonomía de la Región de Murcia. Ya en la legislatura pasada se hizo un intento, pero en aquella ocasión el grupo que se formó trabajaba para la «eventual» reforma del Estatuto.
Ahora, la comisión que se ha creado ha eliminado la visión eventual de la reforma, al considerar que ésta no debe alargarse más en el tiempo.
Por un lado PSOE dice que la modificación no debe alargarse más de un año, pero el PP opina que se hará al final de esta legislatura (2012).
Todo el que quiera dejar una propuesta para la reforma del Estatuto puede hacerlo en www.asambleamurcia.es/buzon/servlet/asambleamurcia.EscribirReforma.Estatutos con polémica
Comunidades como Cataluña, Andalucía, Comunidad Valenciana o Aragón ya han culminado el camino de la reforma de sus Estatutos de Autonomía.

Los provincialistas impulsan una nueva campaña informativa con un gran acto público en la UPCT


Quieren que el Estatuto contemple la creación de más provincias Preparan una presentación en la capital de la Región.La Plataforma por la Biprovincialidad vuelve a impulsar desde Cartagena su campaña informativa a favor de una nueva división administrativa de la Región que beneficie a sus 45 municipios y a sus 1,3 millones de habitantes. Su presidente, José Antonio Luque Torres, explicó que el acto no está concebido como un «fin de fiesta» a sus primeros 14 meses de trabajo, sino como el inicio de una nueva etapa para divulgar por todos los rincones de la geografía murciana las ventajas que tendría la multiprovincialidad para la Región.
Luque Torres recordó que la Plataforma es apolítica y está totalmente desvinculada de los antiguos movimientos cantonales de Cartagena. La propuesta de que la Región tenga al menos dos provincias está respaldada ahora por representantes de entidades y organizaciones que están convencidos de que Murcia tendría mayor peso político en España con una nueva división administrativa territorial y sus municipios obtendrían mayores recursos económicos del Gobierno central.
Durante los últimos catorce meses, miembros de la Plataforma han expuesto a alcaldes de diversos municipios de la Región las conclusiones de los estudios de viabilidad económica y jurídica de la biprovincialidad elaborados por profesores de Economía y Derecho Constitucional de las universidades de Murcia y Politécnica de Cartagena.
«Hasta el momento no nos han dado ni un argumento en contra a una propuesta que beneficia a toda la Región de Murcia», insistió el presidente de la Plataforma. «Sí que nos han dado largas y quien nos ha dicho: ‘No es momento de plantear este asunto’. Pero es una equivocación, porque ahora, con la reforma del Estatuto de Autonomía de la Región en marcha, sí es el momento de abordar la multiprovincialidad», añadió Luque.
Fruto de la campaña de sensibilización realizada por la Plataforma han sido las adhesiones del Consejo de la Juventud y del sindicato UGT-Región de Murcia. Ahora, sus miembros hacen gestiones con los principales partidos políticos de la Región para que también se pronuncien a favor de la biprovincialidad.

¿Y la biprovincialidad porqué no?


Juan Redondo - Diario El Faro. Pasan el Puerto de la Cadena con la mano tendida y el corazón abierto. Son cartageneros que quieren sumar y unir para el mejor desarrollo de la una Región que se llama Murcia. Y explican su proyecto desde Calasparra a los mojones de San Pedro, pasando por el Altiplano, el Guadalentín. Quieren contribuir a vertebrar el territorio regional de la Comunidad con una fórmula que da mayor número de representantes en Madrid y que abre un proceso de descentralización regional. “La Plataforma por la Biprovincialidad” agrupa a más de 30 organizaciones regionales. Detrás están los empresarios, la Cámara de Comercio, las Asociaciones de Vecinos, UGT, colectivos juveniles, y universitarios.
Tampoco piden nada especial que pueda plantear una cuestión de Estado; sencillamente que en la reforma del Estatuto de Autonomía que está en trámite en la Asamblea Regional se modifique un artículo, el tres, que define la Región como uniprovincial y que se ponga que la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia podrá ser pluriprovincial. Es decir que no se pongan vallas internas al campo. Con esa modificación, la puerta queda abierta, según dicen los promotores de la propuesta, al futuro de una Región mas fuerte y solidaria, con un desarrollo regional más rápido y con mayor presencia en Madrid.
Sobre la modificación del reparto provincial de Javier de Burgos con Isabel II, existe el precedente de Canarias en 1929 con la creación de la provincia de Las Palmas. Aquí no se trata de modificar los límites geográficos de la Comunidad, con incoporación o segregación de territorios. Sólo se plantea una nueva organización administrativa interna, con una biprovincialidad, como Extremadura, con dos diputaciones provinciales. Los dos grandes partidos políticos no dicen ni que si ni que no. Simplemente aducen que no es el momento. “porque la biprovincialidad es una opción maravillosa para la Región”. Y recorreran toda la Comunidad en defensa de la idea. Puede haber opiniones varias sobre la necesidad o no de la biprovincialidad, pero ellos humildes sólo piden que se recoja esa puerta en la reforma del Estatuto de Autonomía. Tampoco piden la Luna.